¿El aprendizaje es algo tan trivial que se puede observar y medir con base en unas simples preguntas a propósito de unos contenidos cualesquiera?
Como hemos visto en diferentes cursos de capacitación que hemos tomado, incluso en esta especialidad, actualmente el conocimiento y el aprendizaje que debe dominar muestro alumnado son complejos. No basta, como se comenta en la lectura de Xavier Vargas, con acumular datos, sino a estos darle una significancia que nos permita utilizarlos no solo en el desarrollo de una capacidad laboral sino en la resolución de problemas de diferente índole intrínsecos a la especie humana.
Por tal motivo, la medición de este aprendizaje debe igualar en complejidad (que no quiere decir complicado) al aprendizaje que se quiere desarrollar en el alumno. El aplicar un simple examen con preguntas tipo las que señala la interrogante de este escrito sería tan solo una pequeña fracción de la evaluación generalizada, no hay que descartarlas.
Probablemente este cuestionario tenga la capacidad y la validez para determinar la cantidad de conocimientos que al alumno ha conseguido en su instrucción, sin embargo con una serie de preguntas sería poco probable medir las competencias que deberán generarse a raíz de su capacitacón.
Es común entonces, en estos días manejar diferentes instrumentos de evaluación que evedencian un aprendizaje enfocado al constructivismo y teorías afines y a la adquisición de competencias. También es cierto que la forma más utilizada hasta ahora es la planteada en la interrogante ¿será acaso porque es cómoda? ¿o porque todavía no tenemos o no conocemos los instrumentos adecuados para cada uno de los procesos a medir? ¿serán ambas cosas?
martes, 8 de junio de 2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

Hola profesora Carmen
ResponderEliminarDentro las fortalezas que pude identificar es que tiene muy claro que no es necesario llenar de información y conocimientos a los estudiantes si no más bien se trata de que los contenidos que se les enseñarán les ayuden a resolver situaciones problemáticas que se les puedan presentar en su entorno social, permitiendo de esta forma darle un significado e utilidad a todos esos conocimientos. Ahora en base a lo que comenta pienso que aun habemos maestros que nos rehusamos a cambiar nuestro trabajo en un enfoque basado en competencias, debido a que tendríamos que cambiar cada una de las estrategias utilizadas anteriormente en nuestra labor, y eso provocaría tener que diseñar nuestras clases y es más cómodo seguir trabajando con las mismas estrategias, sin embargo no todas las actividades que realizamos se tendrían que eliminar si no más bien simplemente debemos darles un enfoque hacia las competencias y si algunas no se pueden adaptar pues tratar de cambiarlas, solo que así como dice quizás aun no estamos bien capacitados para poder enfocar nuestros contendidos hacia las competencias, o igual nos faltan conocer mas estrategias de aprendizaje.
Saludos Coco
Gracias por su comentario maestra Coco. Tiene razón, lo que hemos practicado por muchos años quizá no sea del todo obosoleto, con una buena reestructurada nos puede ofrecer resultados positivos en cuanto a educar con competencias.
ResponderEliminarLo que parece que en realidad nos pesa más es la negativa al cambio. Pero también creo que es un proceso gradual "Roma no se hizo en un día"
Saludos afectuosos.
Hola profesora Carmen yolanda.
ResponderEliminarMuy de acuerdo a su comentario, el aprendizaje desde luego no es algo trivial, ya que, como comenta, intervienen varios factores que hacen más complejo este proceso.
Saludos cordiales
Carmen Medina.